Fresnillo, Zac.- En día intenso, el presidente Saúl Monreal Ávila priorizó la visita que realizó a quienes le han entregado al municipio, a Zacatecas y a México su trabajo y sus mejores horas productivas.

En la comunidad de la Labor de Santa Bárbara, justamente ahí, el alcalde caminó por las calles hasta llegar a la casa de la señora Sotera Huizar, “mujer correosa” de 109 años de edad, nacida el 22 de abril de 1910. Saúl llegó y la felicitó por esa longevidad, “yo soy de Plateros, la recomiendo a él” y entre risas y abrazos recordó la señora, lúcida y con una buena vista aún a pesar de sus años, recordó ante el joven alcalde, algunos pasajes de su vida.

Así es el presidente en sus giras de trabajo, la entrega de obras y el análisis de situaciones, unas graves y otras no tanto de lo que sucede en Fresnillo y sus comunidades, no le impiden mantener el diálogo directo con niños, jóvenes hombres y mujeres, con empresarios, campesinos, maestros o trabajadores del ramo de la construcción ya próximo a celebrar su día, así platicó con Doña Sotera Huízar, rodeada de retoños de edades diferentes.

Unas horas antes de terminar con el trabajo programado, Saúl Monreal se dio tiempo para llegar al domicilio de Don Juan Saucedo Alvarado, enfermo tal vez, pero fuerte, descansando en su cama ya que nació el 27 de diciembre de 1919, lleva 104 años a cuestas; su esposa, Francisca  Huízar Calzada, nacida el 9 de marzo de 1919, disfruta en su vejez y su tranquilidad, de haber cumplido con su esposo y con sus 9 hijos procreados, 8 mujeres y un hombre.

“Don Juan, (pregunta Saúl) soy el presidente, cuanto tienen de casados?… luego el comentario de la caída del burro, Don Juan narraba cómo fue esa histórica caída. Y usted conoce a Doña Sotera?, le pregunta el alcalde al lúcido anciano, la respuesta es sí y Don Juan vuelve a decirle, yo soy de Río Grande, del Barranco.

Vino a dar a Fresnillo, donde vivió y le dieron vida a sus ocho hijos; luego la despedida, había que continuar con la agenda del presidente. Ahí se quedó Don Juan con su esposa y sus hijos y  nietos, Ya me voy, solo vine a saludarlos, a felicitarlos. Así termina una gira más de trabajo de Saúl Monreal, culminada con ese diálogo sincero y claro, con adultos mayores, muy mayores de la comunidad de Labor de Santa Bárbara.