Ciudad de México, 08 de julio de 2021.- La falta de competencia en el mercado del gas LP, que se caracteriza por la concentración en pocas empresas y las altas barreras de entrada, es un problema que afecta a los hogares de menores recursos y que ha sido señalado en diversas ocasiones por la Comisión Federal de Competencia Económica (Cofece).

El Instituto Mexicano para la Competitividad (IMCO) coincide con la necesidad de gas LP a mejores precios para los hogares mexicanos. No obstante, considera que la mejor manera de lograr ese objetivo no es mediante la creación de una nueva empresa que se financie mediante recursos públicos y la eventual implementación de precios máximos, sino a través de la promoción de mayor competencia en el mercado. De otra forma, se afectarán las finanzas públicas al distraer recursos que podrían emplearse en proveer mejores servicios de salud, educación, entre otros.

La posible creación de una distribuidora de gas LP del Estado no solo no resolvería el problema sino que añadiría presión a las finanzas públicas, ya que el mercado se concentraría en un solo jugador que desplazaría a los participantes privados al ser la única con los recursos suficientes para poder vender gas LP a precios menores que su costo real. Tal concentración monopólica tiende a prestarse a un uso clientelar.
A diferencia del gas natural que se encuentra en yacimientos, el gas LP se obtiene como subproducto del proceso de refinación del petróleo o del mismo gas natural. Aunque este insumo se produce en forma de vapor (gas), es licuado mediante un proceso de compresión y enfriamiento para convertirlo en un líquido para su distribución.

Tener un mercado competitivo de gas LP es fundamental para los hogares del país. La industrialización y el crecimiento de la clase media durante las últimas tres décadas se reflejan en un tránsito de combustibles altamente contaminantes -como la leña- hacia un mayor consumo de gas LP. De acuerdo con datos del Inegi, el 76% de ellos utiliza el gas LP como principal combustible para la cocción de alimentos y el 36% lo emplea para calentar agua. Además, el 31% del consumo total de energía del sector residencial en México corresponde a gas LP. Por último, el gas LP se emplea también en otros sectores, aunque en menor proporción: servicios, autotransporte e industrial, principalmente. Desde la liberalización del mercado del gas LP en 2017, las importaciones por parte de empresas privadas se han incrementado significativamente y hoy representan aproximadamente 70% de la demanda; alrededor del 16% lo importa Pemex y el 14% se produce en el país.

Las fluctuaciones en el precio del gas LP tienen un impacto significativo en el gasto de la mayoría de los hogares mexicanos, pero particularmente en los de menores recursos, que destinan una mayor proporción de su ingreso para su adquisición. El gas LP es el quinto producto que más peso tiene en la canasta de consumo de los mexicanos, de ahí que se deba asegurar la libre concurrencia y competencia en este mercado para garantizar la existencia de opciones en términos de calidad y seguridad en el servicio de distribución de este insumo, y los precios más bajos posibles.

El alza en el precio del gas LP responde tanto a factores internos como la concentración del mercado en pocos participantes y la baja penetración de las redes de gas natural en las ciudades, como a circunstancias ajenas al país, en especial la creciente demanda en los mercados asiáticos, específicamente China e India. 

En un mercado abierto no es posible determinar precios por decreto. Aunque se establezca un precio máximo en el mercado de venta al consumidor final, los distribuidores de gas LP seguirán comprando el combustible a precios de mercado. Fijar los precios máximos por debajo de los precios de mercado internacionales tendrá un efecto negativo sobre las finanzas de la empresa de Gas del Bienestar y, por lo tanto, de las finanzas públicas. Además de incentivar la creación de un mercado negro de gas LP.

Alternativas para tener un mercado de gas LP competitivo

Existen alternativas para contribuir al desarrollo del mercado que derive en un servicio de calidad en la distribución de gas LP a precios competitivos para los consumidores mexicanos. IMCO propone alternativas costo-efectivas, en las que el Estado mexicano no tendría que ejercer recursos públicos significativos:

Facilitar el otorgamiento de permisos de importación y de distribución de gas LP al sector privado. La Secretaría de Energía y la Comisión Reguladora de Energía podrían simplificar los trámites administrativos para el otorgamiento de permisos para promover la entrada de más participantes al mercado. Las reformas a la Ley de Hidrocarburos, cuya implementación se encuentra actualmente suspendida, hacen lo contrario al elevar los costos para obtener permisos.

Continuar las investigaciones y procedimientos en curso de la Cofece. En marzo la Cofece inició un procedimiento seguido en forma de juicio por la probable existencia de colusión en el mercado de comercialización y distribución de gas LP. De igual forma, en mayo de 2021 la Cofece inició una investigación para determinar si existen condiciones de competencia en el mercado de gas LP. Dependiendo de los resultados, la Cofece deberá establecer las medidas para transitar hacia un mercado con competencia efectiva.

Incrementar la competencia entre el mercado del gas LP y el de gas natural a través de la eliminación de barreras al gas natural residencial a nivel local. El gas natural es un insumo fundamental para la generación eléctrica y para la actividad industrial, sin embargo, con la excepción de ciudades como Monterrey, su penetración en el segmento residencial es baja por la falta de infraestructura de distribución y por las múltiples barreras a la competencia a nivel local. México es vecino del mercado de gas natural más competitivo del mundo, el estado de Texas, y en años recientes ha realizado inversiones significativas para expandir la red de gasoductos. Aprovechar esto y expandir la infraestructura de distribución de gas natural en los hogares permitiría contar con un sustituto a menor costo que el gas LP. Asimismo, un sustituto asequible y sostenible para hogares de bajos recursos son los calentadores y estufas solares o electrodomésticos eléctricos.

México necesita un mercado energético accesible y competitivo, sobre todo tratándose de un bien de uso cotidiano en la mayoría de los hogares mexicanos. La creación de una empresa del Estado no es una opción que beneficie el bolsillo de los mexicanos y las finanzas públicas del país.