Ciudad de México.- El número más reciente de la revista Ciencia de la Academia Mexicana de Ciencias (AMC), que lleva por título “Ciencia en México. ¿Para qué?”, fue presentada en la sala Alfonso Caso de El Colegio de México (Colmex) por científicos que participaron en esta edición y comentada por funcionarios de la actual administración.

“Estos diálogos son una oportunidad para tomar en consideración los aciertos del pasado y los requerimientos para mejorar el camino a la ciencia y la tecnología de nuestro país”, sostuvo Silvia Giorguli Saucedo, presidenta del Colmex. 

La investigadora y colaboradora del volumen 70, número dos, correspondiente al trimestre abril-junio 2019, comentó que el evento realizado la tarde del miércoles 22 de mayo, se ubica en medio de una coyuntura importante, en un momento en que se definen las líneas de una nueva política científica y tecnológica del país. “Como todo cambio, conlleva desde la generación de altas expectativas y esperanzas, hasta incertidumbres y críticas”. 

Agregó que hace falta comunicar mejor el trabajo de los científicos y por qué la ciencia no es un lujo para un país; hace falta comunicar de mejor manera el gran potencial que tiene México, lo que se ha construido y los retos que se tienen hacia adelante. 

 “La idea de los artículos es proponer enfoques útiles para una discusión sobre el uso y la necesidad de la ciencia para el desarrollo de México, y cómo debe ser la ciencia a futuro”, señaló William Lee Alardín, coordinador de la Investigación Científica de la UNAM, coeditor de este número temático de la revista Ciencia e integrante de la AMC. 

Compartió que la motivación de este número se dio con la invitación que le hizo el investigador Juan Pedro Laclette, ex presidente de la AMC, a coeditar un número especial de la revista que hablara de temas importantes para el sector de CTI, en un periodo de transición del gobierno federal en el país; para entonces ya se había terminado el documento “Hacia la consolidación y desarrollo de políticas públicas en ciencia, tecnología e innovación. Objetivo estratégico para una política de Estado 2018-2024”, que reunió el análisis y reflexión colectiva de casi 100 instituciones del sector de CTI. “El número temático de la revista está alineado con ese documento, pero para un público diferente”. 

El astrónomo subrayó que la generación de conocimiento, su aplicación y su uso ha tenido varias evoluciones y revoluciones conceptuales en los últimos siglos. Hoy sabemos, dijo, que “el intercambio libre de ideas y la transición hacia el conocimiento son la herramienta y el insumo más poderoso para una sociedad”. 

Por su parte, Beatriz Paredes Rangel, presidenta de la Comisión de Ciencia, Tecnología e Innovación de la Cámara de Senadores dijo que “la ciencia en México ¿para qué?, no es una pregunta que se hace el ciudadano común, es una pregunta que se da entre las élites políticas, científicas, académicas y culturales”. 

“La gente tiene planteamientos muy prácticos y sueña con que el conocimiento científico le ayude a resolverlos. La gente tiene una idea muy positiva de la ciencia, la encuentra como un espacio de soluciones”. Lo que los sectores marginados de la sociedad esperan es agua potable, tecnologías para que los charcos de su comunidad no reproduzcan al mosquito que les causa enfermedad o soluciones para combatir plagas de sus plantas, dijo. 

Para la senadora el problema en el país es que no se ha logrado articular esta comprensión de la necesidad de la ciencia en las políticas públicas. “Desde el Estado Mexicano no ha habido una comprensión de lo que es una política científica al servicio de las políticas sectoriales de manera integral. Me parece que no hemos sabido desde el Estado colocar las preguntas correctas al mundo científico, esa incapacidad de comprensión desde el Estado de para qué sirve la ciencia ha hecho que haya una dinámica en paralelo, y los científicos y los centros de investigación caminan como pueden”.

Para la senadora hace falta tener una mirada estratégica para la ciencia, para saber a dónde se quiere llevar al país y a la comunidad científica. “Necesitamos una visión sobre el rol que esperamos que juegue la ciencia, la tecnología y la innovación en un país de nuestras características”.

“No puede haber una política de desarrollo científico si no hay un sistema educativo que impulse las vocaciones científicas; no puede haber una política de desarrollo científico si los ingresos no son lo suficientemente remuneradores para estimular a los científicos y que se arraiguen en México”. 

En este sentido, la coordinadora general del Foro Consultivo, Científico y Tecnológico (FCCyT), Julia Tagüeña Parga recordó la importancia de construir sobre los logros “debemos colaborar todos juntos para sostener el trabajo que hemos realizado en los últimos 50 años desde el nacimiento del Consejo Nacional de Ciencia y Tecnología (Conacyt) y redoblar esfuerzos para avanzar hacia el desarrollo sustentable. Un país sin ciencia no tiene futuro”. 

La investigadora, quien es autora de uno de los artículos de la revista Ciencia, señaló la importancia de que todos los actores involucrados en CTI participen activamente en el Programa Especial de Ciencia, Tecnología e Innovación (PECiTI), así como en la nueva Ley General de Ciencia, Tecnología e Innovación, porque “es importante lograr un amplio consenso de los objetivos, metas y estrategias antes de que se envíe a su publicación oficial”. 

Además, dijo que la Ley General la escribirá el Congreso de la Unión, con base en una opinión consensuada sobre el Sistema Nacional de CTI que queremos para México. “Las Cámaras han sido muy receptivas (…) hagámosles llegar las propuestas de la comunidad donde tenemos un amplio consenso como: que necesitamos un presupuesto digno y una normatividad adecuada para la labor de investigación (…). El esfuerzo debe estar basado en salarios justos, fondos para proyectos de investigación y estímulos para la innovación; enfocado a resolver desde problemas de frontera hasta aumentar el bienestar de individuos y comunidades”. Finalizó respondiendo a la pregunta de la temática de la revista “Ciencia en México. ¿Para qué?, pues para todo”. 

Al respecto, el investigador Agustín Escobar, señaló que urgen los puentes y diagnósticos actuales para la toma de decisiones y reconstruir una visión global de la sociedad. Desarrollar las Ciencias Sociales y mantenerlas vivas y pujantes es lo mejor que podemos hacer para mantener nuestra propia historia. Sí debemos exigir condiciones de investigación y de discusión. Esto es necesario para tener una visión de futuro articulada y basada en hechos. No puede haber cambio social sin un programa de investigación de largo aliento. 

Para la directora adjunta de Desarrollo Científico, María del Carmen de la Peza Casares la ciencia tiene que ver con el horizonte de la búsqueda de la verdad, con el reto del pensamiento crítico. Asimismo, dijo que “las leyes están para que las cumplamos, no basta la letra de la ley y que esté escrito nuestro derecho al acceso a la ciencia y la obligación del Estado Mexicano a crear las condiciones para dicho acceso. También creo que debemos tener una estrategia realista de cómo podemos alcanzar esa meta”.

Por su parte, el director de la revista Ciencia, Miguel Pérez de la Mora describió las secciones de las que se compone la publicación y recordó que la revista es el órgano de divulgación de la AMC, “que trata de llevar conceptos científicos novedosos de todas las ciencias hacia la sociedad mexicana”.

 

Los títulos de este número temático que se pueden leer en la revista Ciencia son: El futuro nos alcanza; ciencia, tecnología e innovación: una agenda para 2018-2024; Una reflexión sobre el desarrollo científico reciente; Dos retos para las ciencias sociales en México; Objetivos regionales en ciencia, tecnología e innovación; La construcción de políticas públicas en ciencia, tecnología e innovación; El sincrotrón, una nueva fuente de luz; Creación de un centro de investigación en virología; Nuevos ojos para la astronomía mexicana y Buques de investigación oceanográfica y geofísica marina.