Por Filomeno Pinedo Rojas

Sin duda el 2021 verá una de las batallas político-electorales más encarnizadas en Zacatecas. La bandera de la 4T enfrentará a la del Pacto por México y, en esencia, los ciudadanos del estado deberán elegir entre la opción de aprobar todo lo hecho por el gobierno del presidente Andrés Manuel López Obrador o reprobarlo, cual si fuera una consulta anticipada sobre la permanencia o no de su régimen que acaba de cumplir 2 años.

En Zacatecas, se elegirán 4 diputados federales, 30 diputados locales y 58 ayuntamientos, pero la mo%vación superior de la jornada estará en la elección de Gobernador del Estado. En los candidatos a este puesto se centrará la mayor responsabilidad y “magne%smo” para atraer al electorado, lo que supone, no solo, la construcción de una amplia, sólida y convencida estructura de campaña y movilización del voto, sino también la mas extensa de las alianzas entre partidos de cada bloque, sectores sociales, representantes sociales, grupos organizados con demandas e intereses particulares, y capacidad de armonizar la multiplicidad de contradicciones que esto genera.

La percepción es que el bloque del tristemente célebre Pacto por México ya adelantó un paso. Se formalizó la alianza del PRI, PAN y PRD, partidos que apoyaron, abiertamente, el régimen de Enrique Peña Nieto, y que en Zacatecas tuvo a su máximo exponente en el gobernador Miguel Alonso Reyes, ambos perseguidos, hasta hoy, por el estigma de la indignante corrupción que sigue siendo la principal característica de sus gobiernos.

Según las investigaciones actuales, miles de millones de pesos, incluso de procedencia extranjera, fueron desviados ilegalmente a campañas electorales y no es de dudar que algo de eso llegara a nuestro estado para apuntalar el triunfo del actual gobernador electo en 2016, en el apogeo del peñato.

El bloque de la 4T va en rezago aparente. Morena, la principal fuerza política, se encuentra inmersa en la selección de su precandidato, como diciendo que no hay prisa. Pero llama la atención el nivel ofensivo y en cierto grado canibalesco de los precandidatos, especialmente de quienes se han unido para descarrilar a David Monreal y que al interior de ese partido conformaron el TucoD (Todos unidos contra David), incluso descalificando partidos que han decidido aliarse con Morena. Lo anterior, se antojaría más propio del bloque opositor, porque en cierta forma provocan más daño a la 4T que los verdaderos enemigos politicos.

Para conformar el bloque de la 4T en Zacatecas, ya han mostrado su determinación el Partido del Trabajo (PT), que desde hace 20 años se la juega con López Obrador, el Verde y Nueva Alianza que recién lo declararon públicamente. Y se encuentran a la espera de que los morenistas den >n a su guerra interna para iniciar lo realmente importante: la construcción de la fuerza capaz ganar el gobierno del estado y poner a Zacatecas en los rieles de la Cuarta Transformación que es el objetivo superior.

Recuerden lo que dice Sun Tzu: “…un ejército victorioso gana primero y entabla la batalla después; un ejército derrotado lucha primero e intenta obtener la victoria después. Esta es la diferencia entre los que tienen estrategia y los que no tienen planes premeditados”.