«Gobierno estatal pretende imponernos el proyecto Milpillas que afectaría a 19 ejidos distribuidos en cinco municipios», afirman Noé Sánchez vocero de los ejidatarios y acompañado de Grecia Rodríguez, asesora legal.

Guadalupe, Zac.- Un grupo de ejidatarios de El Potrero acudieron al Tribunal Unitario Agrario Distrito 1 y presentaron una demanda de nulidad del acta de asamblea general ejidal celebrada el pasado 29 de abril, por supuestos irregularidades cometidas por dependencias federales, estatales y el gobierno municipal de Jiménez del Teul.

Alrededor de 15 ejidatarias y ejidatarios llegaron a las oficinas del Tribunal previo a la demanda hicieron una declaración a los medios de comunicación, siendo interrumpidos por un grupo de cinco mujeres que gritaban a las espaldas de los mismos, ¡¡queremos agua!!, en clara provocación y tratando de evitar que dieran su opinión en torno al proyecto de la presa “Milpillas”.

Al ser entrevistadas por los medios de comunicación sus respuestas mostraban desconocimiento del proyecto que quiere “imponer” el gobierno del estado y acusaron a los ejidatarios de que en sus casas “no tenemos agua desde hace varias semanas. No hay agua en la llave”.

-Quien las mandó?, pregunta un reportero.

La respuesta que dan es confusa: “nadie…Estamos aquí porque queremos agua”.

Una persona afirma llamarse Laura. Y las demás no dejan de gritar.

En tres años sufrimos trato discriminatorio de funcionarios

En el año 2015, Miguel Alonso Reyes, exgobernador del Estado de Zacatecas anunció la autorización por parte del Gobierno Federal para la construcción del proyecto denominado “Presa Milpillas en el Municipio de Jiménez del Teul”. A tres años del suceso, el gobierno actual continua en su pretensión de imponernos el proyecto que abarca 19 ejidos distribuidos en cinco municipios, que nos afectará a todos y en especial en Atotonilco, donde se construiría la cortina y El Potrero en donde se construiría el embalse en el Municipio de Jiménez del Teul.

En lo que va del año, a nuestro ejido, El Potrero, han llegado personas a querer mandarnos en el territorio que nuestros padres nos heredaron y nos enseñaron a amar y a cuidar. Al principio no sabíamos de qué se trataba todo esto, nos dijeron que habría desarrollo para nuestros ejidos y trabajo para nuestra gente, que nos darían dinero a cambio de ceder el uso de nuestras tierras de uso común.

Nunca falta quién se llegue a deslumbrar por unos pesos, pero la mayoría pensábamos, desde el primer momento, que no queremos dinero, no queremos una negociación porque el río Atenco, que el Gobierno llama Milpillas, es la fuente de vida para nuestras familias, y fuente de trabajo para los ejidos y comunidades que conforman nuestro municipio.

Ante la imposición del Gobierno del Estado de Zacatecas, en los ejidos de Atotonilco y El Potrero, así como personas de la cabecera municipal de Jiménez del Teul, en junio de este año iniciamos la organización para la defensa del territorio, que poco a poco ha ido sumando a más ejidatarias y ejidatarios, entre ellos los de Estancia de Guadalupe. Entre todos buscamos al Observatorio de Conflictos Mineros de Zacatecas (OCMZac) que pertenece a la Red Mexicana de las y los Afectados por la Minería (REMA), quienes nos acompañan en esta lucha.

Antes de este proceso por la defensa de nuestro territorio, no tuvimos ninguna información sobre el proyecto en tres años, sólo un trato discriminatorio por parte del gobierno quien considera que porque somos como gente del campo no sabemos nada y pueden llegar a hacer lo que quieran con nosotras y nosotros, a tal grado que han estado atropellando nuestra dignidad, han violado nuestros derechos humanos y nuestros derechos colectivos que como ejidatarias y ejidatarios tenemos, además de iniciar una campaña en medios para criminalizarnos, generando en la opinión pública confusiones porque les dicen que “tenemos intereses políticos y personales”.

Esa es la forma de actuar del gobierno en sus tres niveles: municipal, estatal y federal. Nos han denostado porque creen que no pensamos, que no sentimos, que invisibilizándonos pasarán por encima de nosotros, que nuestra opinión no vale nada y sólo debemos ser obedientes y sumisos como ellos sí lo son a los capitales empresariales que están detrás de este proyecto.

Hoy salimos a decirles que estamos en resistencia, que estamos de pie y que defenderemos nuestros derechos de forma organizada, pacífica y haciendo el uso correcto de las leyes, que estamos seguros a varios de ellos, por sus abusos cometidos, les podría costar el empleo.