Ciudad de México.- El Pleno de la Sala Superior del Tribunal Electoral del Poder Judicial de la Federación (TEPJF), emitieron el dictamen relativo al cómputo de la elección de presidente de los Estados Unidos Mexicanos y declararon la validez de la elección, por lo que entregaron en sesión pública solamente la constancia de mayoría al candidato electo, Andrés Manuel López obrador

“Licenciado Andrés Manuel López Obrador en sesión pública el Pleno del Tribunal Electoral del Poder Judicial de la Federación emitió la validez de la elección presidencial y constante que el proceso electoral se desarrolló en los principios constitucionales, por lo que se determinó entregar a su favor la constancia que lo acredita como Presidente de los Estados Unidos Mexicanos”, dijo en su mensaje la Magistrada Janine Madeline Otálora Malassis.

En su mensaje Andrés Manuel López Obrador subrayó que no se entrometerá en las resoluciones que únicamente competen al Poder Judicial y Legislativo, “actuaré con rectitud y con respeto a las potestades y la soberanía de los otros poderes legalmente constituidos”, agregó.

“En el nuevo gobierno, el Presidente de la república no tendrá palomas mensajeras ni halcones amenazantes; ninguna autoridad encargada de impartir justicia será objeto de presiones ni de peticiones ilegítimas cuando esté trabajando en el análisis, elaboración o ejecución de sus dictámenes y habrá absoluto respeto por sus veredictos”, dijo López Obrador.

La mayoría de los ciudadanos mexicanos están hartos de la prepotencia, el influyentismo, la deshonestidad y la ineficiencia, y desean con toda el alma poner fin a la corrupción y a la impunidad, dijo y agregó que los millones de compatriotas que votaron por él “aspiran vivir en una sociedad mejor, sin la monstruosa desigualdad económica y social que padecemos”.

Otro de los mandatos de la mayoría es el evitar la violencia, atendiendo para ello las causas que la originan y reformular la política de seguridad, hoy centrada casi exclusivamente en el uso de la fuerza, a fin de construir la reconciliación nacional en el bienestar y en la justicia.

Entre las muchas lecciones del  1º. de julio debo destacar también  una que tiene como destinatarios a los dirigentes políticos y a los servidores públicos; es decir, a nosotros mismos: la gente votó para que exista en México un verdadero Estado de Derecho; el pueblo quiere legalidad, no la simulación que en la aplicación de la ley ha persistido desde el Porfiriato.

Los mexicanos votaron también para que se ponga fin a las imposiciones y los fraudes electorales. Quieren castigo por igual para políticos corruptos y para delincuentes comunes o de cuello blanco.