·          “…Lo mejor de esta experiencia es que nos entendíamos muy bien, aunque tenemos culturas diferentes y unos hablamos español y otros portugués, tenemos algo en común: el amor por la biología”, señaló Sarah Evelin Bautista Cruz, una de las medallistas.

Ciudad de México.- Del 9 al 15 de septiembre cuatro estudiantes representantes de México compitieron frente a jóvenes provenientes de Argentina, Bolivia, Brasil, Costa Rica, Cuba, Ecuador, España, El Salvador, Guatemala, Nicaragua, Perú y Portugal en la ciudad de Loja, Ecuador, en la XII Olimpiada Iberoamericana de Biología (OIAB), certamen que tiene entre sus objetivos  fomentar la cooperación, el entendimiento y el intercambio de experiencias entre los jóvenes de Iberoamérica. 

Los mexicanos participantes fueron Lilia Michelle Ochoa Covarrubias, Diego Maldonado de la Torre, Sarah Evelyn Bautista Cruz y Bogar Alexis Carreño Ibarra, quienes obtuvieron cada uno medalla de bronce. En esta competencia los participantes pusieron a prueba sus conocimientos sobre distintos temas en el área de la biología como biología molecular, microbiología y biotecnología; anatomía y fisiología vegetal; anatomía y fisiología animal; etiología, genética y evolución, ecología y biosistemática. 

Cristina Revilla Monsalve, coordinadora de la Olimpiada Nacional de Biología (ONB), concurso que organiza la Academia Mexicana de Ciencias (AMC), indicó que esta competencia fue una experiencia muy buena, así como su resultado para México. “Ecuador fue un país anfitrión muy amable, la gente de allá es muy gentil y nos trataron muy bien. Además de que los chicos se divirtieron y eso también es parte del concurso”. 

Los participantes fueron seleccionados luego de haber ocupado los primeros lugares en las fases estatal y nacional de la olimpiada, después recibieron un entrenamiento en la Facultad de Ciencias de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM) para que adquirieran mayores habilidades en procesos científicos tales como observar, medir y clasificar; aprender a trabajar con el microscopio, y emplear técnicas de maceración y de squash, entre otras. 

La doctora Revilla indicó que esta generación de seleccionados tuvo una muy destacada participación en los exámenes escritos, “y nuevamente les fallaron las pruebas prácticas así como algunas preguntas de biología molecular; en esos aspectos es en donde tenemos que incidir mucho más. Suelen tener problemas en las pruebas de laboratorio porque en sus escuelas no hay equipo y muchas veces no realizan prácticas. En cambio, en botánica que estaba bastante difícil y en ecología les fue de maravilla”. En total resolvieron dos exámenes teóricos y cuatro prácticos. 

Una gran experiencia

Lilia Michelle Ochoa Covarrubias comentó que fue una experiencia grandiosa, “todo lo que aprendí ahí y todas las personas a las que conocí me enseñaron un poco más de lo que es este mundo”. La joven de Hermosillo, Sonora, agregó que la convivencia con otros jóvenes fue excelente, “las actividades que realizamos en grupo para fomentar la convivencia y socializar fueron muy buenas. No esperaba ganar, así que obtener la medalla de bronce ha sido muy grato”. 

Comentó que le hubiese encantado volver a participar, pero ya no será posible por su edad, actualmente cursa el primer semestre de la licenciatura en biología y añadió que le gustaría dedicarse a la investigación en el futuro. Recomienda a los estudiantes que se animen a participar en este tipo de concursos que auspicia la AMC. 

Por su parte, Diego Maldonado de la Torre, originario de Tijuana, Baja California, dijo que han sido muchos días y horas de estudio que han valido la pena no solo por la medalla de bronce, sino porque ahora tiene amigos de toda Latinoamérica y de la península ibérica. “Es muy bonito y reconfortante saber que tengo amigos de otras partes del mundo. Ecuador es un país muy bonito, como país de América no es tan diferente a nuestra cultura, pero al mismo tiempo es todo un mundo por conocer”. 

El estudiante de la Universidad Autónoma de Baja California comentó que en un principio no esperaba llegar tan lejos, solo quería sacar buenas calificaciones para estar en la etapa estatal de ONB, pero le fue bien, pasó a la fase nacional y luego resultó seleccionado para ir a la Iberoamericana. “Ha sido un recorrido largo pero muy disfrutable y divertido. Muchos de los conocimientos que adquirí en la UNAM me fueron de gran ayuda en la OIAB, sin la ayuda y asesoría del comité no hubiera sido posible llegar tan lejos. Me siento feliz con esta medalla”. 

Un recorrido de al menos 11 meses que ha dado sus frutos, así describió Sarah Evelyn Bautista Cruz, la competidora más joven con 16 años de edad, este proceso que inició con la selección para participar, primero en fase estatal en Oaxaca y luego representar a su estado en la fase nacional y ahora en la etapa Iberoamericana. “Desde el principio fue una experiencia muy gratificante, llena de aprendizajes y de muchas sorpresas”. 

Bautista mencionó que de esta experiencia internacional se lleva grandes amigos y también conocimientos en las diversas áreas de la biología que es lo que le gusta y apasiona.  “Convivir con otros jóvenes me permitió aprender de otras culturas y países con los que jamás pensé tener contacto. Lo mejor es que nos entendíamos muy bien, aunque somos de  culturas diferentes y unos hablamos español y otros portugués, tenemos algo en común: el amor por la biología”, indicó la estudiante del Colegio de Bachilleres de Oaxaca de Juárez. 

El jóven Bogar Alexis Carreño Ibarra, también oaxaqueño, reconoció que lo más difícil fueron los exámenes de laboratorio y que probablemente fue ahí en donde tuvo más errores. No obstante, se regresa a su casa feliz de haber asistido a Ecuador pues “fue una experiencia magnífica” que le permitió conocer a “personas geniales de diversas partes del continente americano y de la península ibérica. A parte de la riqueza de los saberes, hicimos grandes amistades que son inolvidables y van a  durar por mucho tiempo”. 

El recién ingresado a la carrera de medicina invitó a otros estudiantes a que se animen a participar, ya que independiente de los premios que se pueden obtener, podrán llevarse una experiencia de conocer a personas que marcarán su vida y esto “es lo mejor que les podrá pasar, además de que es una puerta al conocimiento muy grande”.

En las 12 ediciones de la Olimpiada Iberoamericana de Biología en las que ha participado México ha obtenido 8 medallas de oro, 13 medallas de plata y 24 medallas de bronce. La próxima competencia se llevará a cabo en Bolivia, está por definirse la ciudad.