Se esfumó la reelección a UMH que al ser un aplaudidor de David y Ricardo la soberbia lo ciega y les declara la guerra y y a quienes comulguen con ellos. Uno de los promotores de “La Fuerza Monrealista” fue SAlvador Estrada, actual director del DIF Municipal y quien goza de todas las confianzas de Toño Mejía.

Es interesante observar cómo el alcalde capitalino, Ulises Mejía Haro, subió en la entidad a las grandes ligas de Morena como la espuma y se enfrenta a una desigual competencia contra David Monreal y José Narro, con años en abierta campaña, pero sorprende al estar por arriba de José Narro en aceptación social.

Después de esa etapa partidista, el edil capitalino, Ulises Mejía Haro, hace esfuerzos desesperados por no quedar fuera de las boletas electorales al registrarse por el partido morena como aspirante a la reelección del municipio de Zacatecas, aunque la opción más clara de la Coalición Morena-PT-PVEM, es Jorge Miranda, secretario de finanzas.

A Ulises Mejía se le escurrió la reelección de las manos, por una sencilla razón, de haberle declaró a los monrealistas la guerra al interior de su administración y esas afrentas no se olvidan. Cual si fuera “amo y dueño de la administración municipal”. Cual pendenciero de la política, se sintió seguro por la relación que mantenía Toño Mejía con Yeidckol Polevnsky, exdirigenta nacional de Morena. Nada es eterno.

Ulises Mejía Haro, llegó a la presidencia municipal de Zacatecas capital con la expectativa sociopolítica elevada, lo que permitió que se le describiera como “un buen joven político”.

La soberbia y el agandalle del novel político salieron a relucir y sin miramientos empieza a romper acuerdos no escritos y a mostrar la voracidad, confrontación e inexperiencia que lo han caracterizado.

Desde el inicio de su trienio trató y dirige a sus funcionarios al viejo y caduco estilo priistas, como es que ningún funcionario ni miembros del Cabildo podrían actuar, opinar, ni pensar si él no lo ordenaba, algunos aceptaron sumisamente que los ninguneara y que la “ignorancia” del alcalde Ulises Mejía, sería pasajera, pero no hubo cambios e impuso “Su Ley” por encima de leyes y reglamentos.

Bajo la dadiva y paseos a Europa, la mayoría de las y los regidores se dejaron conducir dócilmente al corral del perverso Ulises Mejía, no así la síndica Ruth Calderón y dos regidoras y uno que otro regidor, optaron por hacer su chamba en base a la legalidad y evitar la verborrea y ofensas que una y otra vez vomitaba el alcalde Mejía Haro. Presumía de lo que no hacía en la conducción de su administración.

Esquizofrénicamente pone su mirada en el entonces secretario general del Ayuntamiento, Juan Manuel Rodríguez Valadez, que sin respetar la legalidad y argumentando que le había “perdió la confianza”, lo despide cual empleado de mostrador: “vaya ignorancia del junior”, le restregaría el docente universitario y procede a demandar al Ayuntamiento por su “despido ilegal”, lo que tendrá un alto costo millonario al erario público algunos; millones que no saldrán de la bolsa del imberbe y pandillero alcalde.

Ulises Mejía no comprobó los argumentos por los que “acusó” y posteriormente “corrió” al investigador y exsecretario general de su gobierno municipal, y si en cambió la Sindica Municipal, Ruth Calderón lo denunció, con pruebas fehacientes, de haber violentado sus derechos políticos.

Coctel Político

El secretario de finanzas, Jorge Miranda Castro, está apuntalado como aspirante a la alcaldía capitalina por la coalición de Morena-PT-PVEM. En conferencia de prensa virtual señaló que todo está confuso y dio a entender que continuaría como guía de Tello. De estar reservada la capital para el PVEM, a morena y a la corriente monrealistas les haría un favor….