Funcionarios tienen dueño y regidores manipulados
Por Juan Carlos Guerrero

La confrontación constante entre el presidente municipal, Fernando Uc Jacobo y los regidores opositores que suman una mayoría absoluta, es parte de las corrompidas actitudes que cohabitan en la administración municipal. Como recordatorio a los amnésicos, Fernando Uc llega a la alcaldía de Jerez como candidato de la Alianza

Se podría pensar que las reyertas en el Cabildo de Jerez se dan al fragor del proceso electoral actual y de la inminente reelección del edil, Fernando UC, pero ha sido una constante con el inicio de la administración 2016-2018. Uc no cede a chantajes y regidores no ceden a imposiciones.

De inició, los enemigos fueron minimizados y en el otro extremo esos enemigos han privilegiado sus mezquinas particularidades o bien utilizan las necesidades sociales para satisfacer sus interés particulares.

El llamado G-9 de Jerez ha logrado imponer su ritmo al alcalde Uc, quien carece de operadores políticos en su propio gabinete, que sin temor a equivocarnos a dos que tres les quedo grande el cargo, y no hay el guía de la política interna. Hay funcionarios que pertenecen a otros establos y su compromiso político tiene dueño.

Denostar a regidores y sindica ha sido el deporte favorito de los cancerberos y funcionarios de Fernando UC, en lugar de buscar acercamientos en la solución de los conflictos internos o de los problemas sociales. Los funcionarios deberían dar soluciones a quien los puso en el cargo y a la sociedad. Es más cómodo victimizarse ante una crítica a su mal trabajo.

Las intromisiones políticas de Ismael Solís Mares, quien ha sido candidato del PRD, PT, PRI y según convenga ha sido monrealista o alonsista “de corazón”, han sido evidentes en el municipio de Jerez y en su afán de ser un político controvertido hace su propio juego mediático anunciando la Seduvot de la que es titular.

El alfil de Solís Mares es la regidora priista Lorena Yáñez Acevedo, que, según afirman los regidores opositores, es una aliada de ello. Ismael Solís, evadiendo los cauces institucionales de los que presume Tello, sistemáticamente ha buscado deteriorar la imagen de la actual administración priista, en clara estrategia de quien busca convertirse en el mafioso de la política jerezana. Si existen irregularidades en el manejo de los recursos público lo deseable es que la regidora Lorena Yáñez fuera autocritica y se hicieran las denuncias en los órganos fiscalizadores.

Los regidores opositores han manejado con suma habilidad su juego político, por ello, las reyertas las han capitalizado el panismo jerezano y en especial el grupo que comanda Pepe Pasteles, quien niega rotundamente que no dejo endeudado al municipio y la ASE miente.

En ese tenor, una de las armas del exalcalde es el regidor Octavio de la Torre Jiménez, exaspirante a la alcaldía jerezana y funcionario de primer nivel en la administración de Pepe Pasteles (José Manuel Viramontes), que ha logrado manipular a tiros y troyanos, bajo los argumentos, justificados o no, de que el alcalde no tiene control político o todo lo que haga está mal o deben recibir canonjías como regidores.

En el fondo, amén de defender a su guía político, Tavo de la Torre, quiere degustar una parte del pastel (obra pública), pues a nadie escapa como se utilizó el recurso público en obras con costos inflados siendo funcionario en el pasado trienio. La realidad es que tiene tablas para ser el guía de los independientes.

Y es de preocupar que los funcionarios de primer nivel estén atentos a lo que se publica y maneja en las redes sociales (Facebook), arma utilizada por los francotiradores que brotan en esta época electoral. Y sorprende que den mayor importancia al excolaborador de Fernando Uc y candidato a regidor, Rafael Tinajero, que con mucho tino ha utilizado las redes sociales para buscar exhibir a su expatrón. Han caído en el garlito los priistas y funcionarios, que han sido los principales promotores de lo publicado en redes por Tinajero.