• Ceguera y amnesia política de Noemí Luna.
  • Alejandro Enríquez representaba peligro al supuesto liderazgo.

La integración de la Coalición PAN, PRI, PRD, ha sido la decepción de muchos y ha sido un elemento y quitar del camino a quien representa un peligro al cumplimiento de compromisos anticipados o borrar del mapa electoral a quien tiene las posibilidades de sobresalir por encima de erigirse como un líder  municipios exhibiendo la falta de oficio político al no buscar acuerdos con quienes aspiraban a un puesto de elección popular.

En el municipio de la Capital de Zacatecas, Noemí Luna exhibe innecesariamente al presidente de Coparmex, Alejandro Enríquez, a quien durante varios meses y con habilidad lanzaba anzuelo al empresario al calificarlo como buen prospecto como candidato.

Habría que reconocer que el empresario representa al panismo en todas sus dimensiones, viéndolo desde la perspectiva de otra entidad, incluso en recuperar o darle la identidad de vincular a los empresarios con el instituto político.

En Zacatecas la conducción del panismo ha sido, como diría Alejandro Enríquez, meramente “simulador” de enarbolar sus principios e impulsar a los actores sociales.

Al interior de la coalición Va Por Zacatecas, cada partido puso sobre la mesa el nombre de quien podría ser el candidato a la alcaldía capitalina: Juan Carlos Pérez, Alejandro Enríquez y Heladio Verver y Vargas, por el PRI, PAN y PRD, respectivamente.

Noemí Luna conocía las reglas del juego y que sería una encuesta la que daría el nombre del candidato. Entró a este juego AE, y no observó que el apoyo de la dirigencia fue pírrico. Al aquilatar que Alejandro Enríquez, de haber sido candidato, representaba un peligro al liderazgo de Noemí Luna  por su desastrosa conducción del panismo zacatecano. Eso el fondo del tema.

La amnesia y ceguera se impuso por las ambiciones de quien fue la ayudanta del famoso Ro, y solo habría que recordar que un panista que ganó la presidencia capitalina las encuestas le daban un 3 por ciento en las preferencias ciudadanas y revirtió todo presagio en las elecciones. Cuauhtémoc Calderón Galván ganaría la alcaldía capitalina.

Quienes impulsaron a Noemí Luna a la dirigencia estatal del PAN, sin temor a equivocarme, se encuentran decepcionados por ser la promotora de la división en municipios y de prometer lo que no cumple. Su temor es ser rebasada de un poder político que está lejos de abanderar y “poder político” no solo es “amarrar” una pluri.