• Claudia Anaya podrá poner orden en el PRI o será manipulada por la dirigencia estatal del PRI.
  • Noemí Luna, presidenta del CDE del PAN, quiere imponer a Alejandro Enríquez como candidato al municipio capitalino por la Coalición “Va por Zacatecas”.

El Partido Revolucionario Institucional zacatecano (PRI), no encuentra la fórmula que le permita imponer o cumplir acuerdos con sus aliados el PAN y PRD, y que conjuntamente integran la coalición “Va por México”, aprobada por el INE a mediados de enero.

Claudia Anaya Mota, quien fue apuntalada por el dirigente nacional del PAN, Marko Cortés Mendoza a la candidatura al gobierno de Zacatecas, enfrenta posiciones encontradas al interior de su partido (PRI), y quienes aspiran o aspiraron a una candidatura observaron que ya existían seductoras promesas y compromisos por el dirigente estatal del tricolor, Enrique Flores Mendoza.

En los municipios de Zacatecas y Guadalupe, hay razonado y justo malestar en la forma en cómo se quiere imponer a los políticos aprobados por la presidenta del CDE del PAN, Noemí Luna Ayala, que previó a la formalidad de la coalición ya se había reunido con quienes buscan imponer por encima de los priistas.

En el municipio de Zacatecas, se reúnen los aspirantes, Heladio Verver y Vargas Ramírez, Alejandro Enríquez y Juan Carlos Pérez, apoyados por el PRD, PAN y PRI, respectivamente, con Claudia Anaya Mota, aspirante al gobierno estatal, la panista Noemí Luna y Raymundo Carrillo del PRD. Además, ahí presente Pancho Escobedo, Araceli Guerrero, Carlos Peña, Miguel Torres, entre otros.

Se pretendió que de la reunión saliera ungido el que representaría a la coalición “Va por Zacatecas”, pues en la lógica de la dirigente estatal del PAN su “gallo” es Alejandro Enríquez, actual presidente estatal de la Coparmex, pero su preferencia no por ese cargo, sino que supone que atrás de él se encuentra su papá, el empresario radiofónico y excandidato panista, Juan Enríquez Rivera.

Y sin argumentos sólidos que le dieran viabilidad de que Alejandro Enríquez sea el candidato propuso que la encuesta que evaluará a los tres aspirinos no fuera definitoria y se vieran otros rasgos ¿?. Noemí pretendió ser la sirvienta de la corte e inclinarse por quienes considera ella que su linaje les dará un plus electoral a los panistas, de ahí que también venda la idea de que Arnoldo Rodríguez Reyes sería otro de los que deberían encabezar la coalición por encima de los priistas o perredistas.

El excandidato a la alcaldía capitalina de Movimiento Ciudadano, Heladio Verver, que en plena campaña se lanzó a los brazos, del entonces candidato de Morena a la gubernatura, David Monreal, porque “…es el proyecto que puede cambiar a Zacatecas”, hoy cambia su visión. Es apoyado y promovido por el alcalde de Villanueva, Miguel Torres.

La propuesta del PRD y de quienes apoyan a Heladio Verver es que las preferencias ciudadanas le ponen por arriba de sus adversarios en su popularidad. Dicen que es ampliamente conocido, pero sus adversarios le critican que tenga amplia negatividad entre los ciudadanos encuestados.

En tanto, el precandidato del PRI a la alcaldía capitalina, Juan Carlos Pérez, ha recibido una bofetada en su propia cara con la pasividad de su “amigo” Alejandro Tello, que lejos de mostrar su liderazgo político es solamente el ornato del tricolor y ante ello, permite que sus colaboradores operen a favor de aspirantes de otros partidos, como es el caso de Roberto Luévano, que dejando de lado su priismo se convierte en fiel sirviente de Miguel Torres para apoyar a Eladio Verver.

El priista que aspira a ser candidato de la coalición “Va por Zacatecas”, no solo se enfrenta a las resistencias de los dirigentes del PAN y PRD, sino a los retorcidos acuerdos políticos, diputados y funcionarios estatales que se convierten en promotores de aspirantes de otros institutos políticos.

Con la finalidad de evitar la simulación política, sería justo que Claudia Anaya, con importante decisión en el apoyo a aspirantes priistas, y Enrique Flores, dirigente del tricolor, hablarán con claridad a sus correligionarios sobre los acuerdos tomados con la dirigente del PAN, Noemí Luna.