Alejandro Tello el informe por venir

Por Juan Carlos Guerrero A.

Alejandro Tello, gobernador de Zacatecas, llega a su II Informe señalando anticipadamente cambios en su gabinete, los cuales se vislumbran sujetos a la nueva composición política y acuerdos que buscarán imponer sus adversarios políticos: Monrealistas-Morenistas, neopriistas-alonsistas, priistas históricos y a ello hay que sumarle el cambio de dirigente estatal en el PRI que dejarlo en manos inexpertas es darle ventajas a M&M.

Los cambios anunciados por el gobernador del estado, Alejandro Tello Cristerna, en su gabinete y en el Comité Directivo Estatal del PRI, han creado algunas incertidumbres y especulaciones en la clase política estatal y en sus colaboradores. Si fuera sólo esa situación –de reacomodos y cambios en su maltrecho PRI-, diríamos que todo es miel sobre hojuelas.

Pero, cabe decir que el mandatario arriba a su Segundo Informe con una legislatura opositora., pues de los 30 diputados solamente podría contar con 9 del PRI más uno del Panal y uno del PVEM, sumando once en total contra 19 de partidos opositores. Aquí el PAN, el que se identifica con el Gober, empataría la balanza.

Hace ATC dos años era ungido a las gubernatura del estado con el respaldo de 223 mil 617 votos priistas que le daban una momentánea confianza y tranquilidad para gobernar a más de un millón 500 mil habitantes, pero los yerros en la conformación de su gabinete dieron resultados adversos a la percepción social sobre su administración.

El partido Morena tiene 4 diputados plurinominales y 8 coaligado con PES y PT. El PRI ocupa la segunda fuerza con 9 legisladores y la coalición PRD-PAN y MC está representado por 4 diputados y el PAN con 2 plurinominales. PT, PVEM y el extinto Panal con uno diputado plurinominal cada uno, lo que vislumbra panoramas donde el Ejecutivo tendrá que negociar mucho y partidos pequeños podrán sacar grandes ventaja.

Sumado a ello es la nula operación política del primer priista de la entidad hacía las estructuras de su partido y la identidad mancomunada. El distanciamiento entre PRI y el mandatario se reflejó en el pasado proceso electoral y es uno de los principales factores, por los que Morena logra los tres municipios más codiciados: Fresnillo, Zacatecas y Guadalupe.

En esa tesitura se ve que el gobernante transitará por un camino sinuoso y con un equipo político-administrativo, en su mayoría, carente de talento y oficio político, lo que podría llevarlo a ser presa fácil en la imposición de una “negociación” con los actores políticos de profesión y trayectoria innegable que se encuentran a la expectativa.

Ricardo Monreal Avila, senador de la República y artífice del triunfo de Morena en los tres municipios más importantes del estado de Zacatecas y diputaciones locales, le impondrá su juego al disminuido PRI y al gobernador emanado de sus filas, aunque “últimamente se ha visto a Tello más lopezobradorista que los Morenos”.

Ricardo Monreal ha reintegrado a las ovejas descarriadas, entre ellos a Pedro de León Mojarro, despreciado por Alejandro Tello quien “no respetó los acuerdos con Rosario Robles” para que el susodicho “ocupara la Seduzac”, ahora, con el respaldo y confianza que le tiene RMA, tratará de transitar hacía espacios estratégicos del gabinete gubernamental.

Otro espectro político que Tello Cristerna habrá de afrontar después del informe es el cambio de dirigente del PRI y al equipo de los “alonsistas-neopriistas”, como es Carlos Peña, Artemio Ultreras, Chema González, Carlos Lozano, que se han mantenido compactos y unidos, con capacidad de pelearle al tú por tú espacios en su propio gabinete. Los priistas históricos, entre ellos Pepe Bonilla y el bebesaurio Fito Bonilla, Pepe Olvera, Judith Guerrero, Araceli Guerrero (también alonsista), Memo Ulloa, entre otros, han mostrado abierto malestar contra el gobernador con quien no se sienten identificados, salvo las conveniencias políticas.

Aunque ha declarado el mandatario que su deseo es mantener su gobierno alejado del PRI, como lo hizo en el proceso electoral pasado, los alonsistas o priistas históricos no piensan lo mismo y le pedirán cuentas y espacios  en la administración gubernamental, que al no tener el respaldo social y sin un equipo consolidado políticamente se verá obligado a ceder espacios y compartir el poder, aunque no se descarta que podría optar por aliase con el senador Ricardo Monreal o Morena.

“No soy político” es una de las frases que acuño el mandatario en los dos primeros años. La opinión pública tiene la percepción de que “se gobierna mal”, según algunas encuestas que han evaluado a los gobernadores.

Lo anterior solo fortaleció a los neopriistas-alonsistas y con aquellos con los que no se siente identificado Tello, por lo que tiene enfrente, como señalamos líneas arribas, a los priistas perdedores del pasado proceso electoral  y priistas ganadores, los primeros quieren seguir pegados al erario público o mantenerse vigentes en la política y los segundos reafirmar su posición política o proyectarse y ocupar los vacíos de poder que podrían seguir generándose.