De un plumazo Tello se sacude a sus enemigos políticos con Claudia y Raúl

Por Juan Carlos GUERRERO A.

Ahora con el inicio de las campañas políticas para senadores y diputados federales queda de manifiesto que Alejandro Tello Cristerna, Gobernador de Zacatecas, supo articular una estrategia que lo fortaleciera bajo la sombra del proceso electoral que vivimos y que le permitiera apuntalar su gobierno en los tres años y medio que le faltan.

Con los dos candidatos al senado disminuyó la fuerza de los grupos antagónicos al interior de su propio partido y por ende los obstáculos para un mayor control político estatal. Se sacude a Miguel Alonso Reyes y a su secretario del Campo, Adolfo Bonilla Gómez, que cada uno por su lado aspiraban a ser candidatos al senado por la primera fórmula.

El mensaje a los alonsistas y líderes priistas regionales o aquellos que se autonombran históricos fue claro que solamente hay un líder político en la entidad y ese es Alejandro Tello, quien en los inicios de su quinquenio repetía una y otra vez que “no era político” y mostró su distanciamiento hacía el dirigente priista, Roberto Luévano, con quien además desconfiaba de sus supuestas lealtades.

Maniobra urdida por el gobernador y su aliado el PVEM, al postular como candidato a la segunda fórmula al senado al desconocido en las lides políticas Raúl Rodríguez Márquez, borrando de un plumazo la posible llegada de Miguel Alonso Reyes, director de Fonatur y exgobernador.

Las aspiraciones de Miguel Alonso Reyes de llegar al senado por la primera fórmula se vieron frenadas y opacadas por la actual candidata de la primera fórmula al senado, Claudia Anaya Mota, que realiza intensa campaña proselitista en todos los rincones del estado como diputada federal. Una conspiración conjunta con el gobernador Alejandro Tello, según lo presumía la propia Claudia e incluso se pusieron a su servicio las Secretarías del Gobierno Estatal y gobiernos municipales, por lo que no tuvo empacho en repartir apoyos de todo tipo a diestra y siniestra.

Alejandro Tello dejaba marcado en sus discursos, por más de un año, que su antecesor había estado atrapado en las redes de la corrupción que practicaban sus familiares y en especial su hermano, Juan Alonso, así como exfuncionarios que incluso salpica con su discurso a Mario Rodríguez Márquez, exfuncionario en Sinfra. Acuso mediáticamente más no legalmente.

Alejandro Tello entendía que de llegar Miguel Alonso Reyes como candidato al Senado de la República implicaba ir en contra de su propio discurso anticorrupción y perder el control del poder político del estado.

La designación de Raúl Rodríguez Márquez por el PVEM sorprendió a la clase política zacatecana, por ser un total desconocido a lo largo y ancho del estado. Por esa razón los corrientes del Revolucionario Institucional dejan sentir su irritación bajo la mesa al no tener identidad con ninguno de los candidatos de la alianza “Todos por México” (PRI-PVEM-Panal).

Y no sólo los alonsistas fueron víctimas de la anulación política hacía su líder (MAR), sino que el desencanto también le llega al titular de la Secampo, Adolfo Bonilla Gómez, exdiputado federal que como precandidato al gobierno estatal le peleo al tú por tú la candidatura a Tello en aquel 2016, quien apoyado por su padre José Eulogio Bonilla Robles, puso sobre la mesa su abolengo priista.

Bajo el compromiso político del 2016, “Fito Bonilla”, vuelve a resaltar su linaje priista y pide que se respeten los acuerdos con Tello, al menos estaba confiado de ello. No imaginaba la truculenta realidad que se tejía a su alrededor y Fito centró sus energías en contrarrestar al exgobernador Miguel Alonso, a quien vio como su principal obstáculo en su carrera por la candidatura al senado, pues entendía que de llegar al senado automáticamente se le abriría la puerta a la sucesión gubernamental. Simplemente se confrontó y desgastó, por lo que seguirá a las órdenes de Tello como titular de la Secampo. No tiene otra opción.

El PVEM, por su poca resonancia social, no aportó votos decisivos al triunfo de Tello en el 2016, pero si es un partido que recurrentemente se ha convertido en una pandilla que hace el trabajo sucio de los enemigos del PRI o el obediente aliado que defiende los intereses del gobernador en turno.

Susana Rodríguez Márquez, dirigente local del Partido Verde, acude a la vocalía ejecutiva del INE en Zacatecas a legitimar y registrar a su hermano, Raúl Rodríguez Márquez, como candidato al senado. Tello se lava las manos al ser la propuesta del PVEM y los priistas tienen que aceptar palaciegamente la postulación de RRM.

Vinculado de siempre a la iniciativa privada, Raúl Rodríguez Márquez, es conocido en el priismo por la carrera política de su papá, Raúl Rodríguez (QEPD), por ello lo consideran un desconocido los grupos internos y en el PVEM poco importa las trayectorias partidistas, porque predominan los acuerdos con Tello, porque saben que es una candidatura que aniquila a dos adversarios y que no representa peligro en el liderazgo del mandatario, porque será un político domesticado y fiel.

La experredista y vinculada al monrealismo y amalismo, Claudia Anaya Mota tendrá que imprimir gran esfuerzo como propuesta al senado por el PRI y cargar con una propuesta del Verde, Raúl Rodríguez, que es desconocida.

Pese a que se especula que los candidatos a diputados federales ninguno forma parte del grupo del actual gobernador, se observa que el premio gordo era dejarlos sin cabeza. Con Miguel Alonso fuera, la domesticación vendrá con el tiempo. Ahora el reto es para la conformación de candidaturas locales sí identificadas con el priismo y extraídas de las lealtades del gobernador, quien con el manotazo en la mesa ha dejado ver que el futuro político de su gabinete y de los priistas en el estado está en sus manos.