Vale la Pena Recordar para quien tiene oídos sordos a la razón con actitudes soberbias y prepotentes.
NOTA: Artículo Publicada el 21/12/2019, y que refleja la peculiar forma de gobernador el municipio por el edil Ulises Mejía.

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Avatares del municipio de Zacatecas

Por: Dr. Juan Manuel Rodríguez Valadez

Prestos a concluir el año 2019, y que desde el 15 de septiembre del año próximo pasado, la marca AMLO arrasó categóricamente en el país, renovó con grandes expectativas las aspiraciones ciudadanas del país y, desde luego en Zacatecas.

Los habitantes del Municipio de la ciudad capital, determinaron en las urnas la emergencia de un joven (muy desconocido) empresario para que condujera las riendas del gobierno vecinal. La situación de la administración arribaba en condiciones atípicas, pues su antecesora no duró el término normal de 1095 días que debía, derivado de las condiciones emergentes del Consejo Municipal a quien sustituyó.

Así las cosas, el edil Ulises Mejía Haro se comprometió desde su toma de protesta a generar un municipio que en materia política:

COMPROMISO RESULTADO
1). Fuera honesto y cercano a los ciudadanos, que sintéticamente se comprometía rigurosamente practicar la honestidad; bajo una intensa participación ciudadana, donde la propuesta sería atender las voces y necesidades de los ciudadanos; no más, un ayuntamiento lejano que sólo se entienda y vea desde el escritorio. Los programas y acciones serían consensados para la construir mejores hogares y espacios de participación democrática. La práctica de Ulises ha sido ordenar la ejecución de obras; luego mandar al conocimiento de la Comisión Edilicia y, posteriormente, que la apruebe el Cabildo.

Esto es un ejercicio dictatorial, obscuro y caprichoso.

 

2). Promover un Cabildo abierto, plural e itinerante: como expresión de participación ciudadana directa y corresponsable en la planeación, instrumentación y solución de los problemas comunes del municipio

Hasta la fecha no se ha convocado al CDM (Consejo de Desarrollo Municipal), para que sean los ciudadanos organizados en CPS (Comités de Participación social), decidan el destino de los recursos del Ramo 33.
Itinerante: que de manera permanente realizara consulta a colonias, comunidades y ciudadanos en el quehacer municipal; que genere una cultura donde autoridad y ciudadano no se excluyen; y donde los servidores públicos atiendan con esmero y eficacia a los ciudadanos,  donde se palpe corresponsabilidad y transparencia como tónica cotidiana del gobierno vecinal. El Cabildo abierto es prácticamente inexistente, un mero discurso, que es más exhibición política promocional, que compromiso corresponsable entre Gobierno y ciudadanía.
Plural: que atienda la propuesta por su pertinencia y no por su procedencia. Una administración, que fortalezca a las organizaciones de participación social: Juntas de Colonos, Consejo de Desarrollo Municipal, Comités de Participación y Consejos Consultivos en el quehacer municipal.

 

Atingentemente y superando la exigua propuesta de la Ley Orgánica del Municipio en la integración de comisiones edilicias, se diseñó e implementó un esquema de integración por peso porcentual que cada Instituto Político obtuvo en las urnas y representado en el Cabildo para acceder a Presidencias, Secretarías y vocalías de las 23 diferentes Comisiones que señala el Reglamento Interior del H. Ayuntamiento de Zacatecas.

 

Cuando quiso y como así lo determinó, Ulises aliándose con sus detractores de campaña, simplemente desplazó a la fracción política de Morena e integró comisiones a modo.

Municipio democrático: que las anteriores características del nuevo municipio que construiría, sería perfeccionar la democracia y ser fiel representante del pueblo. Que entendía que el municipio es una organización política de las familias para resolver sus problemas comunes; escuela cívica de libertad En atención a lo que hace en la práctica, es contrario a toda democracia, que no sólo es gobierno de mayoría (que ya no tiene), sino de corresponsabilidad y hasta de deslealtad a quienes lo llevaron al cargo.
Que forjaría un Ayuntamiento Moderno: que utilizaría las tecnologías de la comunicación, para medir los resultados, que se legitimaría por ellos; y el liderazgo social se verificaría en los programas que atendería las aspiraciones sociales y la satisfacción de los ciudadanos. Sin embargo, de manera personalista y patrimonial maneja los recursos públicos municipales, claro que no ha cumplido sus compromisos con los ciudadanos, y mucho menos el medir los resultados de su gestión. Si creé que hacer marchas nocturnas y barrido de calles es la esencia del municipio de las aspiraciones populares, nos salen muy caras sus actividades de proselitismo personal.

 

Enfático señaló; además, que él desterraría el autoritarismo y la descalificación a ultranza; que generaría una cultura política de respeto al consenso y al disenso. Que establecería mecanismos legales y objetivos para reconocer o sancionar a los funcionarios.

Y ni una ni otra; Muy contrario al pronunciamiento, de que impulsaría un Ayuntamiento, cuyos miembros asumieran de manera creativa, dinámica y fidedigna sus funciones constitucionales; que participaran de manera rotativa u cada seis meses las diversas comisiones, rompiendo tajante con la fracción de Morena que el pueblo determinó en las urnas.

Además, ese presidente municipal de los servicios públicos de calidad, que se planteó, contrasta con la intranquilidad y el desorden público. Ni siquiera el rubro de tener funcionarios (en municipios mayores de 20 mil habitantes, dice la Ley Orgánica del Municipio, que debe ser una persona con licenciatura acreditada con cédula profesional) ha cumplido, y una muestra está en la Dirección de Seguridad Pública Municipal.

Municipio Honesto. Que democratice la honestidad y erradique la cultura del “moche. Mientras no haya transparencia, participación social y respeto a las funciones sustantivas y adjetivas del municipio; aquí en Zacatecas, es mero discurso.

En materia de participación ciudadana, señaló y no cumplió:

Que respetaría la participación Individual y colectiva: Rescataba la idea de que el individuo es uno y no masa. Y ha violentado permanentemente, el inalienable derecho a pensar y opinar libremente; convierte en un agravio que alguien sea de corriente contraía a sus deseos.
Señaló que respetaría la facultad individual para interponer ante el H. Ayuntamiento iniciativas reglamentarias. Se han creado, reformado o adicionado el universo reglamentario municipal, más por el trabajo de quien aquí escriba, que por indicaciones de aquél. No tuvo empacho en difundir los primero 13 reglamentos nuevos, pero no los promulgó y menos aún los 13 restantes más, que pese a estar aprobados por unanimidad por el Cabildo, “señaló que los estaba leyendo y después descalificó”. Como pues ¿aprobaba en asamblea de cabildo, algo que no leía? Y menos aún, promovió la iniciativa ciudadana en la materia.

 

En materia de Planeación democrática del desarrollo municipal:

Se comprometió a crear y fortalecer un municipio libre y autónomo, que planee su desarrollo y jerarquice sus metas, que no serían otras que las de todos los ciudadanos.

No hizo un gobierno municipal autogestivo, que asumiera plenamente los beneficios y facultades que le otorga la Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos, la propia de nuestro estado; ni tampoco los organismos contemplados en la Ley de Planeación y Desarrollo Social, que asumiera los extremos que le concede Ley Orgánica del Municipio.

Mucho menos, aplicó la definición de autonomía vecinal, como responsabilidad de ciudadanos y autoridades en el respeto a sus funciones constitucionales, subsistencia y eficiencia en sus servicios e impulso al desarrollo económico de la región con la participación de todos. Puro discurso, nada más.

Del Fortalecimiento de la autonomía municipal, tampoco impulsó la autonomía definición de verla como capacidad del gobierno para atender con eficiencia los servicios que le competen; para decidir la jerarquización y planeación del desarrollo, y en un marco de respeto con el nivel federal y estatal, participar en las actividades de coordinación que las leyes le determinen, sin renunciar a decidir y definir el quehacer municipal, mucho menos permitir un retroceso en las facultades que específicamente se le han concedido.

No podemos cargarle toda la responsabilidad, excepto que no se vale pronunciarse y señalar compromisos y luego traicionarlos; él desconoce las normas jurídicas, le falta voluntad política para el cambio, y la ausencia de participación en su gobierno, son muestras de que le preocupó más candidatearse que genera ese municipio libre que dijo.

Como slogan de campaña y ratificada como Presidente, que haría una eficiente prestación de los servicios públicos, que el municipio de Zacatecas, no sólo debería atender los servicios públicos que le concede la Constitución, sino prestarlos con eficiencia y calidad. Véase la basura, las calles saturadas de baches, la inseguridad, el rastro ineficiente, endeudando unilateralmente al municipio, porque “sino hay obra, no sobra”.

El mecanismo óptimo de atender las necesidades ciudadanas, sería con su participación, el mejoramiento y mantenimiento de los servicios públicos a la comunidad, y la relación constante entre autoridades y gobernados; pero NUNCA HIZO TAN SIQUIERA hacer participar al ciudadano en los recursos del Ramo 33.

Más allá de la numeralia de los logros obtenidos y de las ausencias no atendidas, vale la pena reflexionar los aspectos que cruzan transversalmente:

1). Al escuchar al presidente municipal nos queda claro que continúa pensando en su ciudad COMO JOYA DE LA CORONA, y desatendiendo la zona conurbada. Se empeña en mirar la ciudad a partir del perímetro citadino que gobierna, sin aprehender la multiplicidad de realidades intermunicipales que delinean el territorio y sociedad que gobierna; tal pareciera que las comunidades del municipio pueden esperar.

2). Resulta evidente, ante lo dicho en el primer informe de gobierno, que existe poca claridad acerca del tipo de ciudad que quiere construir. Y el problema comienza desde la falta de conceptualización de la “zona metropolitano” y la atención de las “comunidades”. Al final del día, la ciudad no son otra cosa que la materialización de la división del tejido social que conforma esas geografías, incluyendo comunidades rurales. Pero no solo eso, también son el reflejo de las fuertes divisiones y pugnas existentes entre los actores políticos y la multiplicidad de intereses económicos que habitan dentro y fuera de las administración municipal.

3). La falta de proyecto y sensibilidad hacia el Municipio y quienes lo habitamos, nos ha llevado a normalizar la precaria situación en la que vivimos, por diversas condiciones: inseguridad, violencia, infraestructura urbana deficiente, sistemas de abasto alimenticio deficitario, reducidas áreas verdes, sistema de transporte público colapsado, así como las vialidades, el sistema de drenaje rebasado por las intensas lluvias cada temporal, una urbanización realizada bajo el paraguas de la corrupción y la impunidad que ha taponeado o eliminado los diversos cauces naturales por donde corrían las aguas pluviales. Estas complejas situaciones son una espada de Damocles pendiendo sobre la cabeza de los habitantes de Zacatecas, la Gran Civilizadora del Norte.

4). Otro aspecto que no podemos soslayar, es el diseño de una ciudad, cuyo gobernante municipal los trata como ciudadanos de primera, segunda, tercera y hasta cuarta categoría. Sin duda, esas diferencias responden a las desigualdades imperantes a lo largo de la vida municipal, por lo menos desde que se inventó el concepto de sociedad política y sociedad civil, con ello nos quitaron al Estado y desde luego al municipio de nuestras manos.

5). Al igual que en el resto de las capitales de los estados, esta grande concentraciones urbana, ha terminado siendo gobernada por el jefe del Ejecutivo estatal, lo cual deja maniatados al alcalde en términos políticos y económicos, para influir verdaderamente en el diseño de la ciudad que necesitamos. Y más aún, que sin asumir la autonomía, se ha incorporado “al gobernemos diferente”.

6). Al final del año, y como sucede con frecuencia en los informes de gobierno, asistimos a una falta de conocimiento del entorno, por parte de la autoridad y a presentes históricos diversos, que dibujar historias presentes distintas según sean vistas por gobernantes y gobernados.